Los polímeros VAE (acetato de vinilo/etileno) son únicos debido a su capacidad para formar películas a bajas temperaturas -gracias al efecto de hidroplastificación en el que el agua actúa como plastificante temporal- y a sus características inherentes de bajo COV. Esto hace que las dispersiones de polímeros VAE sean especialmente atractivas para formulaciones que requieren un bajo contenido coalescente, lo que a su vez reduce el olor y el impacto medioambiental. Debido a estas propiedades, las pinturas a base de VAE suelen ofrecer una excelente resistencia al frote y un excelente rendimiento en los retoques, lo que resulta ideal para zonas sometidas a una limpieza frecuente. Sin embargo, cuando se utilizan como único aglutinante, las fórmulas convencionales de VAE a veces pueden fallar en la resistencia al bloqueo (la tendencia a adherirse a superficies adyacentes) y en la gestión de la captación de suciedad en acabados no planos.

VAE en comparación con los acrílicos
En comparación, los polímeros acrílicos (a menudo la referencia para los revestimientos arquitectónicos) suelen ofrecer una mayor resistencia al bloqueo, durabilidad a largo plazo y mejor resistencia a la intemperie, cualidades que son especialmente cruciales en aplicaciones exteriores. Históricamente, muchos formuladores de pinturas han abordado las limitaciones inherentes a los aglutinantes VAE mezclándolos con acrílicos, aprovechando así las ventajas económicas y medioambientales de los VAE y reforzando al mismo tiempo las prestaciones generales de la pintura. Los recientes avances en la tecnología de los VAE -incluidas las modificaciones mediante innovadoras técnicas de inclusión- están abordando estas deficiencias, ampliando su ámbito de aplicación para incluir pinturas de alto brillo y para exteriores. En última instancia, la elección entre polímeros VAE y acrílicos (o incluso poliésteres o alquídicos) depende de los atributos de rendimiento concretos que se necesiten, de las normativas medioambientales (mandatos de bajo contenido en COV), de las condiciones de procesamiento y de las consideraciones de coste en su estrategia de formulación de pinturas. Sin embargo, el VAE ofrece una estabilidad de color (UV) suprema, especialmente con pigmentos orgánicos, bajos valores de COV y la posibilidad de desarrollar pinturas sin biocidas con dispersiones especiales de alto PH o utilizando polvos secos de VAE.
Más allá de estos puntos, los polímeros de VAE también pueden interactuar con diferentes sustratos y apoyar tecnologías respetuosas con el medio ambiente. La química de los polímeros de VAE está ampliando aún más los límites del rendimiento de los revestimientos arquitectónicos.